martes, 14 de marzo de 2017

Guía de lectura de Malaz, el Libro de los Caídos

Engendro de Luna, ilustración de InvisibleFrame.

Una de las grandes noticias de este 2017 para los aficionados a la fantasía dura es la recuperación en manos de Nova de la épica saga escrita por el canadiense Steven Erikson. Malaz, el Libro de los Caídos ha tenido una de las historias de publicación en español más tortuosas de las historia, hasta el punto de que esta nueva edición en el sello fantástico de Ediciones B será la tercera vez que una editorial española se lanza a publicar la saga malazana original desde su primer volumen.
La ambiciosa historia que narra el autor canadiense en sus diez novelas de fantasía épica no es menos enrevesada. Una de las principales características de la saga de Steven Erikson (y de todo el universo malazano) es su complejidad, que se percibe quizá con mayor impacto en su primer volumen, Los jardines de la luna. Habréis escuchado que es una lectura difícil, que arroja al lector sin contemplaciones en mitad de un conflicto del que no entiende ni la mitad... y es cierto. Sin embargo esto no tiene que ser algo negativo: Malaz exige al lector estar atento a cada pequeño detalle para ir descubriendo con cuentagotas las características de este enrevesado mundo literario, pero de igual forma esta exigencia tan alta hace que cuando llegan los descubrimiento y revelaciones el lector se siente recompensado con creces por su perseverancia.
De todas formas, como he visto que sois muchos los que os vais a introducir en este mundo gracias a la nueva edición de Nova que se pone a la venta la próxima semana, el día 22, y queréis conocer más detalles sobre el universo creado por Steven Erikson voy a recoger algunos de los puntos más destacables del inicio de la saga, para que os puedan ayudar a tener una idea más clara de lo que tenéis entre manos (pero sin destripar ninguna sorpresa).

SINOPSIS 
Tras guerras interminables y amargas luchas internas, el descontento se ha apoderado del Imperio de Malaz. Incluso las tropas imperiales, siempre ansiosas por derramar sangre, necesitan un respiro. Sin embargo, las pretensiones expansionistas de la emperatriz Laseen no tienen límites, más aun cuando son reforzadas por sus temibles agentes de la Garra.  
El sargento Whiskeyjack y su escuadrón necesitan tiempo para llorar los muertos del último asedio, pero Darujhistan, la última de las Ciudades Libres de Genabackis, los espera; en ella ha puesto la emperatriz su mirada depredadora.   
El Imperio no está solo en este juego. Las fuerzas siniestras conspiran dentro y fuera de las sendas mágicas, y entretanto, hasta los dioses se preparan para la batalla…




MALAZ, UN JOVEN IMPERIO EN UN MUNDO MILENARIO.
Los jardines de la luna nos presenta un Imperio humano que ya tiene puesto el pie en tres continentes diferentes, pero que todavía sigue luchando por expandirse en diversas guerras fronterizas. Después de un gobierno de casi cien años el fundador del Imperio, Kellanved, ha sido sucedido en el puesto por una de sus más cercanas colaboradoras. Tras un sangriento golpe de estado Torva, la otrora cabeza de la Garra (la terrible organización de magos asesinos al servicio del Imperio), se ha sentado en el trono de Malaz autoproclamándose como Emperatriz Laseen.
Han pasado siete años desde entonces y las que fueran las fuerzas de élite más leales a Kellanved, los míticos Abrasapuentes, han sido degradados hasta acabar convertidos en mera carne de cañón en las brutales campañas del lejano continente de Genabackis. Diezmados y puestos en peligro continuamente, la última compañía de los Abrasapuentes trata de sobrevivir a lo que parece una condena de muerte por su fidelidad al antiguo Emperador...
A muchos esta breve sinopsis inicial os sonará de otros mundos o sagas fantásticos. Estaréis pensando que es el típico imperio humano en lucha contra una multitud de pueblos bárbaros o amenazas exteriores donde los bandos están claramente delimitados. Entonces os estáis equivocando. Por suerte para el lector exigente, que busca algo diferente en el trillado mundo de la fantasía épica, Steven Erikson no tarda en demostrar que su intención es desarrollar esta trama por sendas mucho más jugosas, aprovechando las interesante mezcla que ofrece la fantasía desbocada con un tratamiento profundamente realista de los personajes y sus motivaciones.


Y es que muy pronto el lector descubre que el mundo malazano es un complejo mosaico que está plagado de secretos y misterios que tendrá que ir desentrañando poco a poco, atento a las decenas de referencias a sucesos y eventos previos. Como bien sabemos, la historia la escriben los vencedores, así que nada es lo que parece en un primer momento. El Imperio de Malaz es solo un joven poder que apenas acaba de aparecer en un mundo con una larga y arcaica historia: diversos imperios, reinos, culturas y razas se han ido sucediendo durante milenios en un orbe que parece que nunca ha conocido una paz duradera.
Gran parte del atractivo del universo malazano surge de esta intensa pátina histórica que se va desplegando poco a poco, con cada nueva novela de la saga. La formación de Erikson como arqueólogo la hace ser consciente de la necesidad de crear una historia previa creíble y satisfactoria, al tiempo que le permite construir con gran realismo la inacabable sucesión de culturas que han poblado el mundo malazano, con una evolución creíble desde pueblos de la edad de piedra hasta culturas más desarrolladas. Como reconoce el propio autor en una entrevista concedida hace algún tiempo a Adria's News:
"Me interesaba la creación y caída de civilizaciones porque era arqueólogo y supongo que también me interesaba cómo las civilizaciones van en ciclos y estudiar qué sobrevive."
Por esa razón el mundo de Malaz tiene un barniz histórico más que creíble, y su extensa geografía está plagada de ruinas y restos de ciudades, templos y asentamientos de culturas previas. La historia antigua tiene un gran peso en la trama de la saga, y Erikson es capaz de ir desmadejando este pasado misterioso con gran habilidad.
La influencia de los juegos de rol (el verdadero origen del mundo de Malaz en las campañas creadas por Erikson e Ian C. Esslemont en la década de 1980) se percibe también en esta gran variedad cultural, con distintas razas y pueblos que aunque en un principio el aficionado a la fantasía podrá encuadrar con facilidad en arquetipos del género, también percibirá su innegable originalidad. Poco a poco el lector irá descubriendo las particularidades de estas culturas y razas, así como de sus ancestrales conflictos que lejos de haberse convertido en cenizas todavía se mantienen vivos siglos después. Y es que lo que en apariencia arranca como una simple campaña de conquista de un joven y ambicioso Imperio humano no tarda en entrecruzarse con luchas de poderes ancestrales que lleven desarrollándose en el mundo desde la noche de los tiempos...



EL INICIO 'SIN PARACAÍDAS'.
Uno de los elementos más conflictivos a la hora enfrentarse a la lectura de Los jardines de la luna es la sensación de llegar cuando la acción ya ha empezado hace mucho. Más de un lector poco informado puede plantearse si la novela que tiene entre manos no es la tercera o cuarta entrega de una saga, porque Steven Erikson presenta a lo largo de la novela una serie de referencias y situaciones que parece que el lector tendría que conocer, que dar por hecho, pero no es así.
Olvidáos de esos escritores que llevan plácidamente de la mano a sus lectores, monstrándoles con extremo cuidado todos los elementos originales o desconocidos de su mundo imaginario. El arranque del Libro de los Caídos parece dar por sobreentendidos ciertos elementos que pueden desconcertar al lector, y que como reconoce el propio Steven Erikson en el prólogo revisado que escribió para la novela pueden causarle "la impresión de ser lanzado desde una gran altura a unas aguas muy profundas".
¿Debe ser eso algo negativo para la experiencia del lector? No necesariamente. Creo que merece la pena recuperar la explicación del propio Erikson sobre su particular modo de acercarse a la fantasía épica (en el mencionado prólogo a la edición de 2007 de Gardens of the Moon), porque ayuda a tener una mejor visión sobre las intenciones del escritor canadiense:
"Cuando tuve que enfrentarme a escribir este prólogo, pensé durante algún tiempo en usarlo como instrumento para suavizar el golpe, para minimizar la impresión de ser lanzado desde una gran altura a unas aguas muy profundas, justo en la primera página de LOS JARDINES DE LA LUNA. Algo de contexto, algo de historia, preparar un poco el terreno. Ahora he descartado esa idea. Joder, no recuerdo que Frank Herbert tuviese que hacer algo así con Dune, y si alguna novela fue una inspiración directa en cuanto a estructura, esa fue Dune. Estoy escribiendo una historia y, sea ficticia o no, la Historia no tiene un punto de partida real; incluso el origen y la caída de civilizaciones enteras son más confusos en lo que respecta a su principio y su final de lo que la gente piensa.[...] 
Al escribir Los jardines de la Luna, pronto descubrí que el tema de los antecedentes iba a ser un problema, no importa hasta donde me remontase. Y me di cuenta de que a menos que se lo diese todo mascado a mis lectores (algo que me negaba a hacer, dado cuánto había criticado a los autores de fantasía épica por tratarnos a los lectores como si fuésemos idiotas), a menos que simplificase, a menos que me limitase a seguir el camino bien trillado que las novelas existentes habían seguido ya, iba a dejar a los lectores bastante confusos. Y no solo a los lectores, también a los editores, a las editoriales, a los agentes… 
Pero ¿sabes qué? Como lector y como fan, nunca me molestó sentirme algo confuso (al menos durante un rato, y en otras ocasiones, incluso durante bastante tiempo). Mientras hubiese otras cosas que me mantuviesen interesado, genial. No olvides que reverenciaba a Dennis Potter. Era fan de Los nombres de DeLillo y de El péndulo de Foucault, de Eco. El lector que yo tenía en mente podía cargar, y lo haría gustosamente, con el peso extra, las preguntas sin respuesta inmediata, los misterios, las alianzas inciertas. 
La Historia lo ha demostrado, creo. O los lectores renuncian a la altura más o menos del primer tercio de LOS JARDINES DE LA LUNA, o siguen metidos en esto hasta hoy, siete, casi ocho, libros más tarde."
Sin duda la propuesta de Erikson es una apuesta atrevida que puede echar para atrás a muchos lectores, pero también es una forma de mantener al lector pendiente de la historia que se desarrolla ante él y de sorprenderlo de una manera diferente a la de cientos de sagas fantásticas que calcan su forma de presentar el mundo imaginario. Malaz captura la atención desde la primera página, seduciendo por el asombroso telón de fondo donde transcurre la historia, al tiempo que atrapa a todos aquellos que desean descubrir que está ocurriendo entre bambalinas. El misterio es algo que envuelve la trama de todas y cada una de las novelas de la saga de Erikson, y que nadie se crea que el arranque que descoloca al lector se limita a esta primera entrega. Mucho más adelanta en la saga, en títulos como La Casa de Cadenas (4º) o Mareas de medianoche (5º), el autor canadiense vuelve a regalarnos inicios que hacen que el lector tenga que replantearse todo lo que está ocurriendo. Sin duda la sorpresa continua es una de las grandes virtudes de la saga, y Erikson sabe aprovechar al máximo el misterio y desconocimiento del lector para hacerle avanzar en la trama.




SENDAS, CASAS, ASCENDIENTES, DIOSES ANCESTRALES, BARAJA DE LOS DRAGONES... MAGIA EN GENERAL.
La saga del Libro de los Caídos, y el mundo malazano en su conjunto, está condicionado por la existencia de la magia. Una asombrosa y poderosa fuerza que tiene presencia física a través de las llamadas 'sendas', unas formas de canalizar la magia... y mucho más, pero esto es algo que se irá desvelando poco a poco en cada nueva novela de la saga. Lo que hace falta saber es que cada mago, bruja, hechicero, invocahuesos o chamán es capaz de acceder a una o diversas sendas para desplegar asombrosos (y mortales) poderes. Otras veces las sendas sirven para realizar sanaciones y curaciones, o para investir armas normales convirtiéndolas en objetos mucho más mortales y peligrosos, o como una forma de transporte mucho más rápido de un lugar a otro.
El misterio sobre lo que son las sendas mágicas es uno de los grandes enigmas que sobrevuela los primeros libros de la saga malazana, si no toda la saga completa, pero que descoloca de una forma especialmente chocante al lector en Los jardines de la luna. Con su peculiar estilo de desarrollar la trama Steven Erikson no se toma la molestia de explicar claramente desde el principio que son las sendas, y sus secretos son una de las principales fuentes de misterio para el desconcertado lector. Malaz deja que sea este el que tenga que ir desmadejando el embrollo por su propia cuenta, recogiendo las pistas e indicios que el escritor canadiense va sembrando a su paso. Como prueba de su estilo poco convencional y extremadamente exigente hacia el lector, hasta Mareas de medianoche (¡¡el quinto libro de la saga!!) Erikson no nos deja un monólogo lo suficientemente esclarecedor sobre el asunto de las sendas mágicas.


El otro elemento clave para entender el funcionamiento del universo malazano es la existencia de dioses que intervienen directamente en la trama. Los llamados Ascendientes y los Dioses Ancestrales representan las figuras de los seres divinos, que como ya ocurre en los mitos homéricos descubriremos que en el fondo son profundamente humanos, cargados de las mismas flaquezas y debilidades que el resto de los personajes de la saga. Cada uno de ellos tiene sus propias motivaciones, principalmente en defensa de los intereses de sus Casas (las agrupaciones de los distintos poderes y elementos mágicos: Casa de Vida, de Muerte, de Luz, de Oscuridad, de Sombra, etc..); para ello no dudan en manipular y usar a su antojo a los mortales, inmiscuyéndose en los asuntos más mundanos. Sin embargo, los Ascendientes y los Dioses Ancestrales están muy lejos de ser todopoderosos, así como tampoco son inmortales, por lo que si no calculan bien sus jugadas pueden arriesgarse a desaparecer del tablero de juego.
Durante la trama de Los jardines de la luna el lector encontrará otro elemento más relacionado con el mundo mágico y los Casas. Se trata de la llamada Baraja de los Dragones, una especie de 'tarot malazano' que permite a las personas con la habilidad de interpretarla correctamente conocer lo que está ocurriendo entre las distintas Casas, los Ascendientes y los poderes mágicos, todo ello de una forma simbólica y en ocasión bastante nebulosa. Afortunadamente para el lector, la novela incluye un apéndice final con una lista de las distintas Casas y los distintos miembros de cada una de ellas, para que pueda hacerse una idea de las 'lecturas' de la Baraja.



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15 comentarios:

  1. Muy buena introducción a lo que es la saga esta de marras. Por desgracia aunque ire adquiriendo las nuevas ediciones de las novelas no podre leerlas hasta dentro de mucho... pero cuando llegue el dia me empachare

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  2. Es realmente fastidioso leer y leer y darse cuenta de que no entendés nada, hasta que de a poco todo va cobrando sentido y te sobreviene una satisfacción impensada....

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  3. Justamente yo estoy en la mitad de JARDINES y esa sensación de estar perdido es un poco vertiginosa, pero poco a poco y cuanto el tiempo y las ganas están a mi favor trato de leer un capitulo completo, sigo la lectura solo porque tengo la sensación que algo esta por pasar, es como ir armando un gran rompecabezas y ademas ya estaba avisado de antemano con los informes de EL caballero del Árbol :)

    Saludos desde la Patagonia Argentina!

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  4. La clave de la saga la ha explicado Daniel perfectamente en esta nueva entrada sobre Malaz (gracias de nuevo), los Jardines de la Luna tiene una lectura compleja que hace de filtro entre el lector exigente, que busca profundidad en tramas y personajes, y el lector complaciente, que busca evadirse y dejarse llevar por historias más sencillas. Ojo,cualquiera podemos adoptar el rol de exigente o complaciente segun nuestras circunstancias. Lo que está claro es que si consigues pasar esa primera etapa, lo más probable es que te enganche hasta límites insospechados.

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    1. Exacto, hay momentos en que buscamos disfrutar con una lectura sencilla y otros en que queremos una mucho más exigente y profunda. Malaz es de la segundas y merece mucho la pena.
      Saludos!

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  5. Increíble entrada y trabajo habéis hecho. Ya soy lector de la saga , posiblemente está sea mi preferida sin lugar a dudas , una cosa he de decir , me cuesta encontrar lecturas que completen el vacío que deja , difícil de alcanzar el listón que ha dejado malaz , ni siquiera las nuevas novelas de Brandon Sanderson

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  6. Saludos. Yo tengo una duda. ¿Se puede leer simplemente los diez libros de Malaz de Steven Erikson, es decir la rama principal sin sus novelas cortas u obras relacionadas con ese universo, y llevar una línea lógica? ¿O es imprescindible leerlo todo (novelas cortas, también las obras de Esslemont, etc) para seguir la historia?

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    1. Hola! Si, por supuesto. Los diez libros son una historia completa, no hace falta meterse en más. El resto de sagas y novelas cortas complementan el mundo, pero estas diez novelas de Erikson son una historia cerrada.
      La que no se puede leer por si sola es El Imperio de Esslemont, su trama está tan relacionada con la de Erikson que hay que leer primero el Libro de los Caídos.
      Saludos!

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  7. Estos libros, sobre todo cuando lees las dos series con tiempo de por medio, necesitarían un resumen de unas cuantas páginas que "refrescaran" la memoria del lector con tramas pasadas... Son densos en el argumento, de muchas páginas, y con decenas de protagonistas. Y lo que lo complica aún más: algunos personajes aparecen y desaparecen por "arte de magia"... El índice de personajes se queda corto, haría falta un resumen de tramas pasadas.

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    1. Estoy de acuerdo, son libros tan complejos que en ocasiones (si dejas pasar mucho tiempo entre uno y otro) no tienes muy claros algunos sucesos. En el blog Mis Vidas de Papel su autor se ha tomado el trabajo de traducir los resúmenes (muy detallados, capítulo por capítulo) de los 4 primeros libros de la saga. Viene muy bien para refrescar algunos sucesos.
      Dejo el enlace --> http://verleer.blogspot.com.es/p/releyendo-malaz-el-libro-de-los-caidos.html

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  8. Este artículo ha provocado que me compre mañana el primer libro, pero tengo una duda... Cada cuantos meses sacará Nova los libros ya publicados?
    Gracias

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    1. Hola! Espero que disfrutes la saga tanto como yo, porque es de lo mejorcito de la fantasía actual.
      En cuanto a la salida del resto de novelas Nova no ha dado fechas concretas, pero ha confirmado que su intención es tener publicados los diez libros en tres años.

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  9. Lo mejor para no perderse, es releerla. Yo voy por mi tercera re lectura.Ahora mismo voy por la mitad del 7 tomo, La tempestad del segador.Deseando la edición de 8 tomo.

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